sábado, 14 de agosto de 2021

El otro día...

El otro día conversando con mi hermano, él no dudó en preguntarme por mi ex. Eso me dolió muchísimo y no fue porque él me preguntara por mi ex. Lo que me dolió fue su poco tacto, su falta de sentimiento al decirme que este ya estaba con otra (cosa que ya sabía desde hace tres años atrás). Me dolió que siendo mi hermano no le importara en lo más mínimo hacerme daño (o al menos intentarlo). Probablemente si me hubiera dicho eso hace tres años yo hubiera terminado llorando (que supongo que era su intención o al menos intentar provocarme alguna reacción).

Es triste ver como las personas que están a tu alrededor no tienen en cuenta tus sentimientos y lo más curioso de eso es que, al principio te duele, pero con el tiempo (al ser un adulto) te das cuenta de lo dura o duro que te hizo aquello, del gran favor que te hicieron al ser de esa forma contigo. Esto te permitió seguir adelante a pesar de todas las adversidades que te puedas cruzar en el camino (en especial, si tus obstáculos son personas con poco tacto o con malas intenciones), 

La lección que saco de esto es la siguiente: Analiza aquellas situaciones que te hacen sentir incómoda, triste o furiosa. Identifica porque te hacen sentir de esa forma, si quizás es por el contenido del mensaje, es decir, la noticia de mi ex con su nueva pareja, o si es por la forma en la que te lo comunicaron, en mi caso sería la poca sensibilidad de mi hermano o, por último, el mensajero o medio, es decir que me hubiera dolido que me lo dijera mi hermano (o que me hubiera enterado por Facebook o Instagram (medio)). Luego, intenta sacar una lección de estas situaciones y aplícalas en el futuro. 

Resumiendo, quédate con lo bueno y saca, de lo malo, una lección que puedas aplicar en el futuro.